A pocos meses de las elecciones municipales estamos siendo espectadores de numerosas reformas en los pueblos, no hay que irse muy lejos para poder apreciarlo: en Castilleja de la Cuesta han asfaltado las calles y arreglado rotondas para la ocasión. Todos los municipios se visten de gala. Pero la noticia no va por ese camino. Una reforma que miles de familias esperaban y ahora, de pronto aparece. Claro, es el momento perfecto. Es el momento para fardar de un buen gobierno, de recuperación y de buen trato social a los ciudadanos, pero las personas con buen criterio saben que no es así, y no hay que ser muy listo para ello, sino tener buena memoria.Hace sólo 4 meses, nos conmovió una noticia sobre una anciana de 85 años que había sido desahuciada en el barrio de Vallecas (Madrid), todo por afrontar deudas por su hijo. Ese fue un caso que marcó a la gente, por ser una persona de tan avanzada edad, pero como ese, a numerosas familias con hijos pequeños se les ha negado el derecho a la vivienda en nuestro país. Pero señor presidente, vuelvo a alabar su inteligencia, ya que todas las personas que no se acuerden de las barbaries cometidas durante sus años de gobierno aclamaran su nueva reforma y con ello (y suerte) volverá a ser presidente otra nueva legislatura, y lo primero que hará sera un "buen apretón de cinturón".
¿Desde cuando los derechos fundamentales de los españoles se han considerado un arma para la "cocción" de unas elecciones? ¿Realmente es el único derecho que se está suprimiendo hoy en día? ¿Incluso si hubiese un "cambio" mejoraría esta situación? Son preguntas que desde hace mucho me rondan la mente, y mi respuesta no puede ser positiva observando cómo avanza la situación. Y es una pena que no solamente yo, sino muchos jóvenes de hoy en día se sientan perdidos y sin fe en las promesas que se hacen cada cuatro años. No le quito razón a ese pasodoble que dice "No vaya a ser que tu canto en vez de a las quinceañeras llegue a las entendederas de los universitarios, y al joven revolucionario, que está huérfano de artistas y cantantes. No vaya a ser que ese cante con el puño que se alza como un himno de esperanza de los que ahora no hay."









